Aveces escribo cartas…

A veces escribo cartas para no sentirme atado,

para no aferrarme a remilgos que yo quisiera abolidos de mi vida.

De mi vida.

 

Hola

Si compartimos generación, tal vez recuerdes esta canción de “El último de la fila”, un grupo formado por Manolo García y Quimi Portet hace algunos años 😉.

Hoy no sé porque me he acordado de ella, será porque soplan vientos de cambio, tiempos en los que cada uno de nosotros, desde su mirar, ve y se da cuenta que hay una barbaridad de cosas que ya no son las que eran, nuestras formas de relacionarnos, de trabajar, de dinámicas en nosotros mismos y en nuestras familias que ya no van. Muchos los denominan tiempos V.U.C.A.

Algunos siguen funcionando como siempre, como si nada hubiera cambiado y les parece que “eso” no va con ellos; llámale inconsciencia, ignorancia, ceguera o miedo, pero ahí siguen. Replicando formas ya antiguas, mostrando que su software mental se ha quedado obsoleto, y cuanto más siguen en sus posiciones, menos funciona y más siguen y más se tensan, hasta que su particular sistema, se rompe.

A mi llegan los efectos colaterales, a saber: “noto que se escapan cosas”, “antes la gente era más fiable”, “he dirigido equipos toda la vida y mi estilo funcionaba y ahora no”, “siempre lo hemos hecho así (esta es terrible)”, “esta gente (los jóvenes) no sabe lo que es el esfuerzo”, “mi jefe no se da cuenta que esto tiene que cambiar”, “ o nos subimos al carro o nos quedamos fuera”. Estas son algunas de las expresiones que seguro te suenan, te invito a compartir las tuyas propias.

También está, quién siente que necesita evolucionar y no sabe cómo; un sentimiento íntimo que les llama a una transición, una idea que ronda por la cabeza y ya no descansa, pero aún no encuentra la forma de darle forma.

Paras estos decirles que hay un camino. Por eso me acordé hoy de esta canción. El camino pasa por no aferrarse, soltar esas formas antiguas y abrirse a lo nuevo. ¡Qué fácil decirlo!,¿verdad? Si, es fácil decirlo, pero se puede hacer, somos muchos los que estamos en ese camino, y si miras a tu alrededor, ya son muchos los que lo han transitado.

Desde mi humilde punto de vista, esto tiene que ver con disponerse a hacer dos cosas, la primera es conectar con aquello que es esencial en tí, tu sentido de propósito, de contribución, lo que puedes tu aportar y lo segundo y no menos importante, es qué forma le das a ese propósito que tenga sentido para ti; puede ser la forma de una nueva profesión, puede ser un voluntariado o tal vez empezar a no aferrarte a remilgos que quisieras abolidos.

Sea como sea, creo que este momento social, esta época convulsa y apasionante que nos ha tocado vivir, nos mira de frente y nos interpela a tomar acción con nosotros mismos y a mudar la piel.

Aunque muchos lo viven como dice la canción desde Quién pudiese ingerir un fármaco precioso..., lo cierto es que, para este camino no es tan fácil como eso, no existen atajos aunque si guías.

Me gustaría saber qué piensas, déjame un comentario y hablamos y si crees que esto puede ser útil para otros, compártelo.

 

Un abrazo

Toni

Pd. Te dejo la canción https://www.youtube.com/watch?v=20aZL-sf-rM

Cambiar de fase profesional

En física y química se denomina cambio de estado a la evolución de la materia entre varios estados de agregación sin que ocurra un cambio en su composición (wikipedia)

En los procesos de acompañamiento, muchas veces sucede que llegamos a un punto un tanto extraño; un lugar dónde forzamos los límites de quiénes somos y no sabemos todavía donde nos lleva. Estamos en un digamos “Estado o Fase”; nos aferramos a formas de pensar y creencias que ya no resultan útiles. Paradigmas que ya no nos prestan servicio. La idea del cambio de estado o de fase tiene mucho sentido cuando está en cuestión la identidad profesional, puesto que aunque cambiemos nuestra fase, no perdemos nuestra esencia. Aunque la forma cambia, lo fundamental permanece.

“Sucede que identificamos nuestras formas de pensar y de ser con “nuestro estado” y no con nuestra esencia, y esta identificación nos confunde”.

Nos aferramos a aquello a lo que estamos acostumbrados pensando que es lo que somos. Es por esto que  en algunos momentos de nuestra vida sentimos que hay algo que ya no resulta como antes, sentimos o tenemos las evidencias qué lo que hacemos ya no es suficiente…y no es la cantidad. Trabajamos con más empeño pero algo se escapa.

Sentimos como si nuestros capacidades personales, todas nuestras habilidades ya no fuesen de la utilidad que eran antes; hemos llegado a la frontera. Al final de la realidad que conocemos, nuestro estado o fase no da más de sí. Estamos al máximo de lo que somos capaces y ya no es suficiente, y como los pioneros, tenemos toda la incertidumbre por delante para avanzar hacia no sabemos dónde; la siguiente fase. Es un gran momento, en el que todo está por definir, pero ocurre que el temor a lo desconocido puede bloquearnos y dejarnos dando vueltas en ese punto de frontera.

Este es un momento delicado, cuando te sientes que estás ahí, porqué todos hemos sentido eso alguna vez, ¿qué haces?, ¿aceptas eso y sigues adelante?, ¿niegas lo que está sucediendo? La forma de las cosas o su estado-fase es solo una manera de manifestar nuestra esencia, nuestra autenticidad, pero existen otras.

Date permiso y atrévete, lo que queda por descubrir es siempre más grande, más brillante, más pleno…suerte.

Tal vez pienses que estás en un cambio de fase. Si tienes dudas, puedes contarme en toni@tonipinies.com y te respondo mi opinión.

Un saludo

La necesidad de encajar

¿Sientes la necesidad de encajar, la creencia de encontrar un espacio profesional al que ajustarte como anillo al dedo, una especie de lugar mágico que te pertenezca y dónde todo se funda y misteriosamente tome sentido?

Muchos necesitamos un empleo y unos ingresos y sentimos que debemos encajar. ¿Y si no encajamos?  Tras una buena formación técnica, extremada sensibilidad, iniciativa, y una profesión en la mochila… ¿Qué pasa si sientes que ya no encajas?, ¿qué ya no estás en tu lugar?, ¿qué pasa si vives eso como un agobio, o tal vez un queme?

Puede que incluso hayas cambiado de trabajo y éste no responde a tus habilidades o sólo lo hace parcialmente y aunque eres consciente que tal vez deberías renunciar a determinadas expectativas, te dejas la ilusión en cada pedido, la alegría en cada madrugada, y la chispa en cada cliente; y sientes que tal vez tu “esencia” se pierde. ¡Qué lástima!, con lo que podrías dar.

Algunas veces, aparecen dilemas: ¿para encajar debo renunciar a una parte importante de mi singularidad? Si esto es así, me genera malestar y tensión.

Recuerdo a Andrés Pérez y su Marca Personal y me resuena otra vez la necesidad de encontranuestra singularidad, un proceso que más que un ”ale hop” y ya está, es costoso y necesita ser trabajado. Es un derecho pero sobre todo es una conquista. Es aquello de que la inspiración te pille trabajando.

Por otro lado, la necesidad de encajar a cualquier precio, puede resultarte muy costosa a nivel personal, según lo que debas dejar en el camino; si bien es cierto que muchos de nosotros hacemos gustosamente sacrificios para encajar (en la pareja, el trabajo, con nuesto jefe) tambiénes cierto que llegados a un punto es más necesario que nunca mirar dentro qué es importante para nosotr@s, quienes somos, cuáles son nuestros valores y prioridades, qué sueños tenemos y dónde podemos hacer una contribución.

Mirar fuera constantemente e intentar construirte en base a las expectativas de los otros, te puede llevar al extremo de perder tu conexión contigo y en definitiva a tí mism@.

Identificar la propia singularidad, aquello que te hace únic@s y encontrar un lugar dónde ponerlo al servicio, es a corto plazo más costoso pero nos acerca de forma exponencial a la vivencia de una vida más completa.

Se trata ni más ni menos que de saber quién eres, qué quieres y crear tu propio espacio.

Puede llevarte algo de tiempo pero los frutos de este trabajo son muy dulces.

Ánimo. ¿Tiene todo esto sentido para ti? Mándame un correo y hablamos.

Porque es importante fijar las metas

¿Qué quieres?: parece una pregunta sencilla, pero cuando la realizas a una persona en un contexto concreto de desarrollo, que no permite desviar la conversación, no es tan fácil de responder; verás.

Prácticamente todas las personas tenemos algún deseo, queremos una mejora en nuestra vida, un objetivo vital que nos crea “tensión” interna. Esta “tensión” toma mucho espacio en nuestra cabeza, nos invade con pensamientos constantes y desordenados que vienen y van como presencias, no se quedan, sólo vienen y van; así pasamos tiempo y gastamos energía fantaseando sobre algunas cosas que queremos y no nos llegan.

Honestamente, ¿Cuánto tiempo hace que le das vueltas a alguna cosa que es importante para ti?, ¿Cuánto espacio te llena de pensamientos, de alternativas, de miedos? Y tal vez lo que resulta más importante ¿Qué haces con todo eso?

Lo que he visto y constatado es que cuando tenemos inquietudes las explicamos a nuestras personas cercanas y así les vamos dando forma;  pero claro, después de contar la misma historia tres veces a nuestra pareja, amigos o familiares, estamos que nos aburrimos nosotros mismos y nos lanzan el comentario “¿y por qué no haces eso?” o nos animan con un “muy bien, adelante” y ahí nos paramos.

Existe  una herramienta que puede ayudarte en ese proceso de ponerse manos a la obra; con la certeza que clarificar los objetivos y tenerlos presentes ayuda a avanzar hacia ellos. Esta herramienta es un desarrollo de PNL para la clarificación de:

Estado deseado: Objetivo vital que queremos alcanzar y que niveles de valores, capacidades y comportamientos se ven comprometidos para este objetivo.

Estado presente: Nuestra realidad actual y cómo debe verse enriquecida para que poco a poco nos lleva dónde queremos llegar. Solicita la herramienta aquí.

Este trabajo te permitirá por una parte definir el resultado final que quieres y tomando consciencia de dónde estás, construir el camino entre un punto y el otro. También quiero recordarte una cosa, la herramienta por sí misma no sirve si no la usas; utilizada, escribe qué quieres, revísalo, púlelo y pon acción a tu deseo.

Nada sucede si no lo construimos, con mayor o menor intención (y consciencia), todos andamos en la dirección que deseamos. Recuerda que el deseo sin acción es ilusión y la acción sin dirección es sólo tarea inconexa.

Espero que te resulte útil. Un saludo.

Seguir adelante más allá de las dificultades

Me inspira mucho un video que mi amiga Neus Domènech, gran psicóloga enlaza por Fbk. Me ha hecho pensar y me ha emocionado mucho. Qué fácil nos resulta empezar algunos proyectos, ¿verdad? y también resulta desalentador ver cómo es difícil mantenernos en el camino, llegar hasta el final.

Los obstáculos son muchos y de gran exigencia. No importa. No existe nada que  no podamos superar, aunque nos cueste, aunque nos duela, siempre puedes encontrar una mano amiga que te apoye y este a tu lado para alcanzar tu sueño. La vida es demasiado corta para, por lo menos no intentarlo.

Todos tenemos el derecho y el deber de perseguir nuestro sueño.

Y si te caes, te levantas, te sacudes el polvo de tus ropas, tu  orgullo lastimado y sigues un paso, y otro paso, y otro paso hasta el final; porque no es el final lo que es importante sinó el deseo, la determinación y el empeño de hacer el viaje.

Espero que os guste tanto como a mí.

El texto que podéis encontrar dice: La vidas está llena de dificultades, lo importante es volver a levantarse, y llegar hasta el final, lo llevamos dentro. Aunque la traducción tampoco es necesaria ¿verdad?.

Seguimos…hasta el final.

Si quieres seguir en una conversación me encantará, la sensación de estar sólo en este viaje no es muy agradable, ¿verdad?.

Puedes mandarme un correo a toni@tonipinies.com

Un saludo

La necesidad de encajar

 

Businessman analyzing investment charts at his workplace

La necesidad de encajar

La necesidad de encajar

Hace unos días conversaba con una persona sobre la necesidad de encajar, la creencia de encontrar un espacio profesional al que ajustarse como anillo al dedo, una especie de lugar mágico que nos pertenece y  dónde todo se funde y misteriosamente toma sentido. Esta persona, como la gran mayoría de nosotros, necesita un empleo y unos ingresos y sentía intensamente que debía encajar. Buena formación técnica, extremada sensibilidad, iniciativa, pero sentía que no encajaba en ningún lugar.

Los trabajos que encontraba no respondían a sus habilidades o sólo lo hacían parcialmente y aunque era consciente que tal vez debería renunciar a determinadas expectativas, llegó pidiendo apoyo sobre cómo encajar en un rol profesional manteniendo su “esencia”; si esto era posible.

Las ofertas de trabajo que tenía eran muy técnicas, lo que según entendía dejaba fuera la creatividad e intuición o al contrario; posiciones muy creativas que no consideraban todo el potencial de desarrollo técnico de su profesión.

Tenía un dilema, para encajar debía renunciar a una parte importante de su singularidad y esto le generaba malestar y tensión.

Me acordé de Andrés Pérez y su Marca Personal y me resonó otra vez la necesidad de encontrar nuestra singularidad, un proceso que más que un”ale hop” y ya está, es costoso y necesita ser trabajado. Es un derecho pero sobre todo es una conquista. Es aquello de que la inspiración te pille trabajando.

Por otro lado, la necesidad de encajar a cualquier precio, puede resultarnos muy costosa a nivel personal, según lo que debamos dejar en el camino; si bien es cierto que muchos de nosotros hacemos gustosamente sacrificios para encajar (en la pareja, el trabajo, con nuesto jefe) también es cierto que llegados a un punto

es más necesario que nunca mirar dentro qué es importante para nosotr@s, quienes somos, cuales son nuestros valores y prioridades, qué sueños tenemos y dónde podemos hacer una contribución.

Mirar fuera constantemente e intentar construirnos en base a las expectativas de los otros, nos puede llevar al extremo de perder nuestra conexión con nosotr@s y en definitiva a nosotros mism@s.

Identificar la propia singularidad, aquello que nos hace únic@s y encontrar un lugar dónde ponerlo al servicio, es a corto plazo más costoso pero nos acerca de forma exponencial a la vivencia de una vida más completa.

Se trata ni más ni menos que de saber quién eres, qué quieres y crear tu propio espacio.

Porque a fin de cuentas, todos podemos brillar.

Ánimo

Coaching y la Aventura del Héroe

Desde que participé del taller que Robert DIlts realizó junto a Stephen Gilligan  en BArcelona hace ya unos años, titulado “La aventura del héroe”, éste tema siempre me ha atraído.

La aventura del héroe trata sobre cómo una persona normal debe enfrentar un desafío que le supone una gran exigencia. Estos desafíos son buscados porque tienen que ver con el deseo de hacer o vivir alguna cosa, o bien son encontrados en tanto que inesperados y porque no decirlo, bastante o muy disruptivos.

Desafíos habituales tienen que ver con: seguir un sueño y atreverse a cumplirlo, vivir del modo que uno quiere, hacer un viaje deseado, darse un año sabático, dejar una relación tóxica en lo personal o profesional, perder el empleo (más exigente a edad más avanzada). En definitiva todo aquello que nos interpela a un nivel de desarrollo y rendimiento que nos supera y ante el que no tenemos escapatoria.

Pilar Jericó ha escrito un libro muy acertado y divulgativo llamado Héroes Cotidianos (muy recomendable la verdad), he tomado prestado este guión de Pilar y sobre él he desarrollé la conferencia, me gustaría compartir contigo un pequeño resumen por si lo que lees te “resulta familiar”

▪ La llamada a la aventura: Aquí empieza todo. Un día te encuentras en una situación de exigencia, tanto si la has buscado como si te sucede de repente. Cuando es un deseo (la llamada del cielo), se manifiesta por una inquietud que toma progresivamente su espacio y llega para quedarse. Esta situación es bastante o muy desagradable puesto que nos genera tensión e incomodidad hasta el punto que nos obliga a tomar decisiones personales. La necesidad de coherencia personal nos desequilibra, lo que queremos alcanzar y muestra vida tal coma ha sido hasta ahora no encajan.

Cuando la situación no es deseada (la llamada del trueno); algún acontencimiento súbito y desagradable aparece y rompe con la tranquilidad y estabilidad que conocemos y nos deja “colgados” en el vacío. Muertos de miedo y bloqueados.

Muchos de los procesos que acompañamos en profesionales y directivos, siguen este patrón. La persona llega con una gran desazón porqué o bien su deseo le lleva a una situación insostenible o bien, ha sido “golpeado” por algún evento ajeno a su control.

▪ El miedo y la negación de la realidad: El miedo es la segunda etapa. Negamos lo que nos sucede porque si lo aceptamos tenemos que hacerle frente y tomar una responsabilidad. Negamos porque nos resulta difícil aceptar lo que nos pasa, no lo entendemos, pensamos que son cosas nuestras; pensamos que si no prestamos atención se nos pasará y así nos damos un tiempo intentando mantener nuestro equilibrio, aunque sea precario. Negamos también porque pensamos que no tenemos derecho, que antes hay otras cosas…

▪ La noche oscura y el desafío de nuestra sombra: Pero sucede que, llega un punto que no se puede soportar; tanto si es buscado como encontrado el reto te interpela y no te permite escapar. Ya no puedes contarte historias, ni tu las crees. Lo que sucede es que miras directamente a tu sombra (llámale limitación, complejo, inseguridad) y ves lo que es, y no hay más. Esta mirada directa no es cómoda pero si necesaria y también dolorosa; este dolor también es necesario y permite liberarte de todo aquello que en este momento de transición te resulta superfluo.

▪ Iniciando una nueva realidad: la conexión con la esencia. Una vez el dolor te libera de lo que sobra, necesariamente te vuelves más humilde y entonces aprendes. En este momento uno encuentra “su verdad” y se conecta con aquello que es fundamental. Esta conexión con la esencia es tomar conciencia de qué es lo importante más allá de la forma. Es desde ese lugar que empezamos a construir nuestra nueva realidad personal o profesional. Esta esencia la debemos encontrar nosotros. No existen atajos.

Muchas personas que están angustiadas buscan intensamente respuestas en el exterior, recetas, técnicas y cómo podéis imaginar no sirven. Dar una técnica o receta en lo referente a la esencia es como parchear la identidad; una suerte de “pathwork” para el espíritu.

▪ Aprender nuevos hábitos, ganar nuevos recursos: Todo el proceso que la persona ha realizado en su interior, para llegar a una transformación o comprensión debe catalizar en una producción al exterior. Generar un nuevo hábito o comportamiento, que en el exterior pueda producir nuevos resultados es el objetivo de esta etapa.

En los cuentos y leyendas se suele representar con una pócima mágica que el héroe toma para adquirir poder; en nuestro caso es algo que tenemos que aprender. Como dice Juan Carlos Cubeiro “saber sin hacer no es saber”.

▪ Reencuentro con nuestra sombra: Una vez uno aprendre aquello que necesita, regresa a enfrentar el reto al que fue llamado. Por definición uno es llamado a aquellas pruebas que puede superar, aunque al principio parezca imposible.

El reencuentro con la sombra implica también una victoria sin lucha, un darse cuenta que la sombra es también parte de nosotros y que debemos aceptar e integrar para crecer.

▪ Retorno a la vida cotidiana: Cuando hemos recorrido todo el camino, volvemos al principio a retomar la “normalidad” en nuestra vida, una vez superada la prueba o desafío nuestra realidad vuelve a ordenarse.

Igual que a Ulises, el viaje nos sirve para aprender y crecer y volver a nuestra realidad más ricos con las experiencias vividas. La Aventura del Héroe es una metáfora preciosa de cómo se produce una transformación y que sucede en un proceso de coaching.

Cuidate

Toni