Coaching y la Aventura del Héroe
Desde que participé del taller que Robert DIlts realizó junto a Stephen Gilligan en BArcelona hace ya unos años, titulado “La aventura del héroe”, éste tema siempre me ha atraído.
La aventura del héroe trata sobre cómo una persona normal debe enfrentar un desafío que le supone una gran exigencia. Estos desafíos son buscados porque tienen que ver con el deseo de hacer o vivir alguna cosa, o bien son encontrados en tanto que inesperados y porque no decirlo, bastante o muy disruptivos.
Desafíos habituales tienen que ver con: seguir un sueño y atreverse a cumplirlo, vivir del modo que uno quiere, hacer un viaje deseado, darse un año sabático, dejar una relación tóxica en lo personal o profesional, perder el empleo (más exigente a edad más avanzada). En definitiva todo aquello que nos interpela a un nivel de desarrollo y rendimiento que nos supera y ante el que no tenemos escapatoria.
Pilar Jericó ha escrito un libro muy acertado y divulgativo llamado Héroes Cotidianos (muy recomendable la verdad), he tomado prestado este guión de Pilar y sobre él he desarrollé la conferencia, me gustaría compartir contigo un pequeño resumen por si lo que lees te “resulta familiar”
▪ La llamada a la aventura: Aquí empieza todo. Un día te encuentras en una situación de exigencia, tanto si la has buscado como si te sucede de repente. Cuando es un deseo (la llamada del cielo), se manifiesta por una inquietud que toma progresivamente su espacio y llega para quedarse. Esta situación es bastante o muy desagradable puesto que nos genera tensión e incomodidad hasta el punto que nos obliga a tomar decisiones personales. La necesidad de coherencia personal nos desequilibra, lo que queremos alcanzar y muestra vida tal coma ha sido hasta ahora no encajan.
Cuando la situación no es deseada (la llamada del trueno); algún acontencimiento súbito y desagradable aparece y rompe con la tranquilidad y estabilidad que conocemos y nos deja “colgados” en el vacío. Muertos de miedo y bloqueados.
Muchos de los procesos que acompañamos en profesionales y directivos, siguen este patrón. La persona llega con una gran desazón porqué o bien su deseo le lleva a una situación insostenible o bien, ha sido “golpeado” por algún evento ajeno a su control.
▪ El miedo y la negación de la realidad: El miedo es la segunda etapa. Negamos lo que nos sucede porque si lo aceptamos tenemos que hacerle frente y tomar una responsabilidad. Negamos porque nos resulta difícil aceptar lo que nos pasa, no lo entendemos, pensamos que son cosas nuestras; pensamos que si no prestamos atención se nos pasará y así nos damos un tiempo intentando mantener nuestro equilibrio, aunque sea precario. Negamos también porque pensamos que no tenemos derecho, que antes hay otras cosas…
▪ La noche oscura y el desafío de nuestra sombra: Pero sucede que, llega un punto que no se puede soportar; tanto si es buscado como encontrado el reto te interpela y no te permite escapar. Ya no puedes contarte historias, ni tu las crees. Lo que sucede es que miras directamente a tu sombra (llámale limitación, complejo, inseguridad) y ves lo que es, y no hay más. Esta mirada directa no es cómoda pero si necesaria y también dolorosa; este dolor también es necesario y permite liberarte de todo aquello que en este momento de transición te resulta superfluo.
▪ Iniciando una nueva realidad: la conexión con la esencia. Una vez el dolor te libera de lo que sobra, necesariamente te vuelves más humilde y entonces aprendes. En este momento uno encuentra “su verdad” y se conecta con aquello que es fundamental. Esta conexión con la esencia es tomar conciencia de qué es lo importante más allá de la forma. Es desde ese lugar que empezamos a construir nuestra nueva realidad personal o profesional. Esta esencia la debemos encontrar nosotros. No existen atajos.
Muchas personas que están angustiadas buscan intensamente respuestas en el exterior, recetas, técnicas y cómo podéis imaginar no sirven. Dar una técnica o receta en lo referente a la esencia es como parchear la identidad; una suerte de “pathwork” para el espíritu.
▪ Aprender nuevos hábitos, ganar nuevos recursos: Todo el proceso que la persona ha realizado en su interior, para llegar a una transformación o comprensión debe catalizar en una producción al exterior. Generar un nuevo hábito o comportamiento, que en el exterior pueda producir nuevos resultados es el objetivo de esta etapa.
En los cuentos y leyendas se suele representar con una pócima mágica que el héroe toma para adquirir poder; en nuestro caso es algo que tenemos que aprender. Como dice Juan Carlos Cubeiro “saber sin hacer no es saber”.
▪ Reencuentro con nuestra sombra: Una vez uno aprendre aquello que necesita, regresa a enfrentar el reto al que fue llamado. Por definición uno es llamado a aquellas pruebas que puede superar, aunque al principio parezca imposible.
El reencuentro con la sombra implica también una victoria sin lucha, un darse cuenta que la sombra es también parte de nosotros y que debemos aceptar e integrar para crecer.
▪ Retorno a la vida cotidiana: Cuando hemos recorrido todo el camino, volvemos al principio a retomar la “normalidad” en nuestra vida, una vez superada la prueba o desafío nuestra realidad vuelve a ordenarse.
Igual que a Ulises, el viaje nos sirve para aprender y crecer y volver a nuestra realidad más ricos con las experiencias vividas. La Aventura del Héroe es una metáfora preciosa de cómo se produce una transformación y que sucede en un proceso de coaching.
Cuidate
Toni
tonipinies
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