Felicidad aplazada
Quiero compartir contigo una idea que me ronda tiempo atrás y que lanzó un participante de uno de los seminarios que organizo, hablábamos de la «felicidad aplazada» , aportación muy interesante, la idea es tener conciencia de todas las cosas que uno va haciendo a lo largo de la vida para ser feliz después; por ejemplo: cuando termine los estudio seré feliz, cuando me posicione profesionalmente sereno feliz, cuando me case, cuando tenga un hijo, cuando termine de pagar la hipoteca, cuando … no es necesario que continúe ¿verdad? ya nos entendemos.
El mensaje que hoy planteo es que perseguir la felicidad de esta manera, es una quimera con muchos componentes de estupidez (tan humana también hay que decirlo). Aplazar el refuerzo puede ser en términos de inteligencia emocional un valor importante, pero para la mayoría de los mortales es más importante y hay que prestar atención a que las cosas que haces sean en sí mismas fuente de gozo y alegría.
Que sea tan apasionante el resultado final como el proceso que has invertido en construirlo. La meta, el objetivo podemos disfrutarlo unos instantes, el proceso en cambio nos puede requerir horas, semanas y años. Pongamos cuidado pues, pongamos cuidado.
¿Qué me dices de tí?, ¿estás también aplazando tu felicidad? Si te apetece seguimos en privado, mándame un mensaje y me compartes tus inquietudes a toni@tonipinies.com
tonipinies
Latest posts by tonipinies (see all)
- Conectarnos al propósito nos da más vida - 24/06/2026
- Trabajo, carrera o propósito: ¿Qué mueve a las personas? - 24/06/2026
- Historias de Cambio con Séfora Bermúdez. Vivir sin migraña - 24/06/2026



Hola Toni,
una gran reflexión. Planificar es una herramienta estupenda, pero posponer hasta el infinito no lo es tanto.
Lo idea es encontrar un punto medio, en donde podemos planificar todo aquello que nos hace felices y nos alegra de estar vivos y lograrlo, pero no dejarlo para más adelante.
Si solo lo piensas y no lo haces no sirve para nada.
Mil gracias por hacernos reflexionar.
Un abrazo.
Gracias por tu comentario Séfora. La verdad es que esto de ir aplazando es un hábito muy generalizado.
Un abrazo